Páginas vistas en total

ZADÍG - La tradición de la Pascua para los armenios

Es la fiesta más esperada en el mundo cristiano. Todos los Armenios se saludan en Pascuas: "Cristo resucitó entre los muertos" - "Bendita es la resurrección de Cristo". Y se reunen.

Las tradiciones son el eje formativo de las identidades culturales. La Pascua armenia, Zadíg, es una festividad histórica cristiana armenia, donde se conjugan diferentes elementos como el medz bak (la gran abstinencia, agladíz (símbolo de la cuaresma), azdig (la planta de trigo), choreg (rosca) y el havguitajagh (el juego con los huevos rojos), entre otros. Como digna celebración armenia incluye una variedad de comidas: el choreg del que hablábamos, por ejemplo, es un pan dulce trenzado que hace las veces de corona de espinas de Cristo y las semillas de sésamo que lo cubren representan justamente las espinas. Antes de ser horneado, se le pinta la superficie con yema de huevo la que expuesta al calor del horno, se va dorando hasta adquirir un tono castaño-rojizo que representa la sangre de Cristo. Según la antiquísima tradición armenia el choreg se prepara el Viernes Santo.




 
Para este día, los armenios conservan la tradición bíblica que se refiere no sólo a los huevos rojos, también  el chorég (pan dulce) : "Cuando Cristo fue crucificado, su madre tenía unos huevos y un pan envueltos en un chal. Cuando la madre vio a su Hijo crucificado y sus brazos sangrando, se arrodilló y lloró. Las lágrimas de la madre y la sangre de su Hijo cayeron en el chal , coloreando los huevos y el pan. Luego se puso el chal en la cabeza y a partir de ese día la gente comenzó a colorear los huevos rojos de Pascua y las mujeres empezaron a usar chales al visitar la iglesia".






 
Es usual que ese día, igual que el Domingo de Pascua, amigos, parientes e invitados se regalen huevos pintados color rojo. Inclusive los niños acuden a la iglesia, participando de la Misa sin olvidar de llevar consigo un huevo rojo que luego será el “campeón” de los juegos de havguetajág. Los huevos rojos que engalanan las mesas pascuales armenias por lo general terminan participando del havguetajág que se realiza en círculos familiares y de amigos. Bajo este nombre, se conocen varios juegos con sus reglas propias que tienen en común el entrechoque de los huevos rojos. El ganador es el último que se queda con uno sano.
Este divertido juego de participación familiar ha trascendido los límites hogareños y no es extraño que organicen “campeonatos” de havguetajág en clubes, instituciones benéficas, parroquias, etc.





La celebración se realizo en el Mesón ARARAT  en Aznalcazar, Sevilla.